Todavía recuerdo esa melodía que mis oídos lograron conocer pero no repararon en recordar. ¿Y por qué ahora que volvió a mí, por qué ya no estás?Es el más mortal veneno el sabor de tus lágrimas y el más agrio bocado la razón de mi esperanza. ¿Tú volverás al volver a verme?. Como si todavía frente al mar estuvieramos en una más. Una de las grises tardes frías de verano.
No necesito la explicación infantil encriptada en el aluminado brillo de tu pupila. Es más bien providencial, una largo día de silencio para olvidar.
El juego de azar es el símil de nuestra historia y la mácula perenne de un tiempo perdido.
No necesito tus besos para sentirme frenético, no necesito tu abrazo para intentar ignorar un amor pegado a la pared a presión. No necesito verte llorar, para saber que nunca te iba a amar.

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