Ese huevón



El pelo incontrolable sin Pantene ni gorrita al rescate, los ojos pequeños y a la deriva, la nariz aguileña y la boca inefable. La ropa deportiva y las zapatillas bajas; la mirada clavada en el suelo y el eterno estado de alerta. El paso estándar y los movimientos torpes. La correa de costado, los brazos sin gimnasio y la barriga mochilera. Los pantalones con bastita y las medias blancas Nike que no son Nike. Ese soy yo.


Sin DNI


La tela sintética me oculta tu piel y prohibe mis caricias discretas en algún parque y en una tarde sin sol ni sombra.

Tus besos incipientes prodigan bizarros momentos pretéritos que otros labios contemporáneos no logran concretar. Tú loca rebelde, yo cuerdo y sobrio.

El cierre que se desliza distraído mientras tu tarareas una canción juvenil de moda.

Eres tú diez años atrás, eres tú diez años después. Qué mejor que verte sonreir mientras escribes nuestros nombres con plumones color pastel. No, no eres tú, soy yo que me quedé cinco años atrás.

Es momento irruptor al esconderme tras algún muro para esperarte. Es momento irruptor el revisar tus cuadernos y ver corazones que decoran fórmulas algebraicas. Es momento irruptor el adiós postergadísimo como si fueramos dos amantes viajeros. Mañana te volveré a ver...