Befdalí misteriosa

Te quiero más cuando atosigas mi mirada hacia la indiferencia mentirosa;
te quiero más cuando caminas azul, negra y transparente.
Cuando te ves sirena y sobre el cuero impenetrable y seguro.
Te quiero -te amo- cuando sueltas salvaje el cabello hacia atrás,
pero te quiero -te amo- más cuando tus sombras celestes le ganan a la noche.

Me gusta cuando te repliegas y tu azabache me hace niño;
niño otra vez esperándote insistente encima de la escalera de madera.
Me gusta -me gustaría- saber si alguien de ti ya no conoce,
si alguien logró ser lo mismo que yo, aunque queriendo.
Me encantaría recordarte otra vez, me encantaría recordar tu nombre,
tu nombre impregnado inintencionalmente en alguna calle de Pueblo Libre.


0 comentarios: